Detrás de la intensa obra 'El amor brujo', de Manuel de Falla, hay una dicotomía especial: es la faceta del compositor sinfónico que desfoga su admiración por el flamenco y la sangre española.
Por eso, tiene tanto de uno como del otro, pero, paradójicamente, pocas veces el personaje de la gitana Candela es interpretado por una cantaora junto a una orquesta, como en esta ocasión, pues la obra fue escrita para mezzosoprano.
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